Los artefactos explosivos colocados en el arcén de las carreteras ya no son las únicas amenazas que afrontan los soldados norteamericanos en Iraq. Un francotirador, al que le han adjudicado el alias de Juba, lleva camino de alcanzar un estatus similar. También para sus enemigos. Juba se ha convertido en una buena baza propagandística para la insurgencia.
En una guerra en la que algunos misiles llevan cámaras de vídeo, los abusos de Abú Ghraib son registrados por las cámaras fotográficas de los propios torturadores o los secuestradores filman el asesinato de sus rehenes, no es extraño que Juba ya tenga su propio ‘producto’ en el mercado, un vídeo con un montaje que incluye muchos de sus ataques.
ATENCION: ESTE VIDEO CONTIENE IMAGENES DE VIOLENCIA QUE PUEDEN HERIR TU SENSIBILIDAD.
Se puede encontrar en las tiendas de muchas ciudades iraquíes o en Internet. Son 15 minutos de disparos sobre soldados desprevenidos. Siempre es un solo disparo en cada ocasión. Le han añadido música iraquí, las imágenes de líderes occidentales como Bush y Blair y unos rótulos en árabe, según los cuales, Juba ha matado a 154 soldados, seis oficiales y cuatro francotiradores. Evidentemente, no hay forma de confirmar esa cifra.
EL ALCALDE PRESIDENTE DEL EXCELENTISIMO AYUNTAMIENTO DE MADRID
MADRILEÑOS:
No se escapa a la observación mas superficial la mucha suciedad de las fachadas de los edificios de esta Villa; que procede sobre todo de la multitud de carteles e inscripciones que de modo arbitrario y sin respeto a la ley fijan, tanto individuos como colectividades, para propagar sus actos o anunciar sus intenciones.
De seguir por este camino, el aspecto de las casa de esta Villa y Corte llegaría no sólo a ofender la vista y ser testimonio permanente de la desidia y falta de civismo de algunos de sus moradores, sino que ayudaría a la suciedad ambiental y contribuiría a la propagación de enfermedades epidémicas.
Son muchas las veces que por esta Alcaldía Presidencia, y utilizando diversos medios de comunicación, se ha rogado a los vecinos de esta Villa que se abstengan de escribir o manchar las paredes, utilizándolas como vallas anunciadoras, fin para el que obviamente no fueron pensadas ni construidas. No obstante, con desobediencia evidente y continuado desacato, se han desoído las advertencias, persistiendo en utilizar para tan lamentable uso las fachadas, tapias e incluso verjas y farolas, que debían ser grato ornamento de esta Villa, razón por la cual hemos tenido que recurrir, por necesidad imperiosa, a la aplicación de los máximos medios de coacción de que disponemos, requiriendo el auxilio de otras autoridades para sancionar, con cuanto rigor quepa, a los infractores de la Ordenanzas, que prohíben la fijación de carteles y el trazado de inscripciones.
Confía esta Alcaldía Presidencia que los vecinos de Madrid entiendan la perentoria necesidad que nos mueve a cuidar de la limpieza de la Villa, y, de modo muy especial, a contribuir para que los ciudadanos recobren el respeto a la convivencia y la moral cívicas, que es evidente que una parte de ellos han perdido. Confiamos, de modo particularísimo, que las empresas comerciales se abstengan de anunciar en los lugares prohibidos y esperamos que para la ostentación de principios ideológicos o el afán de vituperar no utilicen como vehículo de comunicación espacios cuya limpieza es necesaria para la buena convivencia, salud publica y ornato de esta Villa.
EL ALCALDE PRESIDENTE DEL EXCELENTISIMO AYUNTAMIENTO DE MADRID
MADRILEÑOS:
Para disminuir el mucho desarreglo, y a veces desorden, de la circulación rodada por esta Villa, que con frecuencia procede de los atascos y dificultades que origina no poder dejar en suficiente holgura de espacio y por el tiempo que a los quehaceres de sus conductores convenga los vehículos en la vía publica, este Excelentísimo Ayuntamiento ha estudiado con calma y cuidado el procedimiento más conveniente para aminorar y contribuir a resolver la citada dificultad.
Para ello, además de incitar, por la persuasión que nace del razonamiento, a los vecinos para que colaboren en la ardua tarea de distribuir de modo adecuado el espacio que legalmente se dispone para dejar los vehículos por tiempo limitado en la vía publica, ha creído oportuno esta Alcaldía Presidencia, después de escuchar a los que más y mejor saben, dictar las normas que a continuación siguen, que son, dentro de una organización mas sistemática y elaborada, semejantes a las que se dictaron durante las Navidades pasadas.
Los vecinos de Madrid deben saber que las disposiciones del presente Bando tienden a unos fines de suma utilidad y conveniencia:
Primera.- Disminuir el gasto inmoderado o superfluo de líquidos energéticos cada día más costosos, criterio de utilidad indiscutible en las actuales circunstancias de la economía pública y privada.
Segunda.- Fomentar la virtud del ahorro en los propietarios y usuarios de los vehículos que se mueven por la energía derivada del petróleo.
Tercera.- Dar mayores facilidades para que se puedan utilizar vehículos automóviles, al hacer menos difícil su uso por la Ciudad.
Cuarta.- Hacer más grata y llevadera la convivencia ciudadana, tan enojosa hoy en las grandes ciudades.
Quinta.- Contribuir a que el peatón deambule mejor y con menos riesgo por las calles de nuestra Ciudad.
Confiamos que practicando las buenas cualidades cívicas y el amor que los vecinos de Madrid siempre han tenido por esta Villa, se esmeren en cumplir y contribuyan a que los demás cumplan el presente Bando, cuya novedad y necesidad urgente es ocioso encarecer.
EL ALCALDE PRESIDENTE DEL EXCELENTISIMO AYUNTAMIENTO DE MADRID
MADRILEÑOS:
Una de las mayores preocupaciones que atosigan a esta Alcaldía es la de la falta de educación cívica. Hay algunos madrileños que no tienen conciencia clara de que convivir significa tener respeto a la Ciudad y a quienes viven en ella.
Merece especial mención, en cuanto a la educación cívica se refiere, el tema de la limpieza urbana: la falta de respeto mutuo, en algún sector del pueblo madrileño, esta dejando la Ciudad fea, triste y sucia. Aumentar la limpieza de Madrid es un quehacer de todos, y también lo es que cada uno de nosotros se convierta en censor de los demás, advirtiéndoles que no ensucien o dañen. Nada conseguirá la Alcaldía en este aspecto si no cuenta con sus convecinos.
En relación con lo que acabo de decir, recuerdo la obligación que tienen los propietarios de fincas urbanas de mantener limpias las aceras, a lo largo de sus fachadas. Igualmente deben obedecerse las normas respecto a cómo han de presentarse las basuras para su recogida. Ha de hacerse en bolsas cerradas y dentro de recipientes, que están, por su precio, al alcance de todos los vecinos. Los domingos no deben sacarse las basuras, pues no habiendo servicio permanecen en las calles, en donde se esparcen, produciendo inconcebible suciedad.
Nada disculpa una desidia que puede llegar a dañar la salud pública. No se olvide que no deben colocarse las bolsas en recipientes que contienen las basuras antes de una hora antes del paso del vehículo que las recoge, cuando la recogida se hace durante el día, ni antes de las diez de la noche, cuando sea nocturna.
La retirada de los recipientes, una vez vaciados, ha de realizarse en un plazo máximo de quince minutos, si se recoge durante el día, o antes de las ocho de la mañana, si es por la noche. El descuido en el cumplimiento de esta norma hace que los madrileños tengan que salir de sus casas, o ir a su trabajo, entre residuos y malos olores, testimonio de falta de responsabilidad y buena crianza.
Téngase presente, además, por parte de los propietarios de industrias, galerías de alimentación, mercados, etcétera, que está prohibido sacar los residuos que resulten de estas actividades a la calle y que deben estar depositados en locales, aderezados para este fin, y en recipientes que reúnan las condiciones que la Ley exige.
Advierto a los convecinos que quien sea propietario de un animal doméstico debe cuidarlo, para que la satisfacción de su compañía no implique molestias a nadie.
Recuerdo, por último, que Madrid cuenta con más de 40.000 papeleras, que se utilizan poco, observándose que en torno a ellas y a los ceniceros que las acompañan hay más residuos que en el resto de la calle.
Como alcalde, acudo a los vecinos de la Villa y Corte de Madrid pidiéndoles ayuda, tanto para que cumplan lo que la buena crianza y la educación cívica requieren, como para que inciten a que lo hagan quienes no cumplan como deben. Todos debemos contribuir, en nuestro cotidiano vivir, en el círculo de nuestros conocidos, amigos, familiares y, en general, convecinos, para que Madrid se convierta en una Ciudad limpia y tranquila.
El Alcalde agradece la buena voluntad y la ayuda de todos.
El otro día escuché un programa bastante interesante de RNE dedicado a la figura de D. Enrique Tierno Galván. Hacían un repaso muy exhaustivo de su vida como profesor, como militante político en el PSP, de su participación como redactor del Preámbulo de la Constitución de 1978.
Pero, al margen de la indudable importancia de todo ello, Tierno es conocido por haber sido Alcalde de Madrid, el mejor alcalde de Madrid a decir de muchos. Y concretamente se referían a los famosos Bandos que el alcalde escribía y que constituyen piezas de gozosa lectura y de lo que deberían ser principios esenciales de educación cívica. no sólo en la capital de España, sino en cualquier ciudad.
En el programa podían escucharse palabras de D. Juan Barranco, a su vez también ex-Alcalde de Madrid y Primer Teniente de Alcalde en el año en que a Tierno le sobrevino la muerte, en las que hablaba de la conveniencia de reeditar dichos Bandos por el valor intrínseco que atesoran.
Mucho me temo que el actual Ayuntamiento de Madrid no hará tal cosa, al menos de momento. Pero yo también creo que los bandos de Tierno son algo que, al menos los que somos de esta ciudad, debemos conocer.
Así pues, ahí van.
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BANDO
Madrid, 31 de julio de 1979.-
EL ALCALDE PRESIDENTE DEL EXCELENTISIMO AYUNTAMIENTO DE MADRID
MADRILEÑOS:
La Villa de Madrid ha sido siempre ejemplo de convivencia cortés en un ambiente limpio. Circunstancias que todos los madrileños conocen han ido estropeando nuestra Ciudad hasta el extremo que los propios vecinos de Madrid se han hecho desidiosos en cuanto atañe al cuidado de su Ciudad y, en algunos casos, en cuanto a dar buen ejemplo y a mantener honestas costumbres. Los vecinos debemos contribuir con nuestro esfuerzo a que la Villa recobre la limpieza y el decoro que siempre tuvo y siempre se le ha reconocido.
El trabajo que esto requiere, y para el que pido la ayuda de cuantos en Madrid viven, debe principalmente orientarse, por ahora y hasta que el Ayuntamiento dé nuevas normas sobre calles y fachadas, a procurar que nuestros parques y jardines sean modelos de lugares limpios y apacibles, propios para el esparcimiento, el paseo tranquilo y el sosiego del espíritu. Por lo cual, requiero a los madrileños para que estén al cuidado y eviten dejar caer papeles y restos de cualquiera clase en los caminos y praderas de los parques y jardines, y que a la vez cuiden de no pisar el césped, que se pierde y estropea con facilidad por la falta de humedad ambiente y por no estar a nuestro alcance el regarlo con tanta frecuencia como su mantenimiento requeriría.
Por consiguiente, y para que el cumplimiento de este Bando sea efectivo, se advierte de que quienes lo infrinjan sean amonestados por los guardias públicos, y si insistieran en la infracción habrán de abonar la cantidad mínima que prevén las Ordenanzas vigentes, por su imperdonable descuido y falta de educación cívica.
"La velocidad del sonido es la distancia entre la puerta y tu ordenador dividida por el intervalo de tiempo necesario para cerrar el reproductor de vídeo y subirte los calzoncillos cuando tu madre grita:'¡Oh, Dios mío!, ¿¡qué estás haciendo!?'" (Célebre frase geek)