La verdad es que siempre flipas con una cosa nueva. Cuando a uno le hablan de simuladores o lee sobre simuladores, piensa en simuladores de vuelo, etc... Craso error. Hay más.
Si es Ud. una de esas mujeres que hace deporte, está de enhorabuena, no sólo por hacerlo en sí, sino porque a partir de ahora tiene a su alcance la posibilidad de reducir al máximo el impacto dominical, que no es que le fastidie hacer deporte en domingo sino que se le muevan las domingas en exceso al hacerlo. ¿O desconocía Ud. que un excesivo meneo puede causarle daños de forma permanente?.
Y es que el movimiento se demuestra andando. Se trate del movimiento que se trate. Ni que decir tiene que a medida que se introducen coordenadas digamos, más "extremas", los resultados son más y más espectaculares.
Y si además se refuerza el tema con ejercicios "ad hoc", pues miel sobre hojuelas.
El otro día, viendo la tele, concretamente la BBC, me enteré de una pagina web que me pareció particularmente interesante. Se trata de una experiencia que, a través de jueguecitos, demostraciones y otros cachivaches nos demuestra convincentemente que existen otras formas de demostrar nuestra, digamos, “afirmatividad”, a la hora de navegar por ese peaso de Red. Nos plantea un reto interesante: ¿hasta que punto estamos enganchados al “clic”?. Es más, ¿podemos estar mucho tiempo sin hacer clic?.
Como ya sabéis que la curiosidad mató al gato, y en ese sentido es como se podría entender muchas veces el que hagamos clic sobre algo (los catalanes dicen “picar” sobre algo, cada uno con sus cadaunadas), es decir por pura curiosidad, os tengo que decir que a mí me costó entender que NO SE PUEDE hacer clic en esta página, entre otras cosas porque no es necesario.
"La velocidad del sonido es la distancia entre la puerta y tu ordenador dividida por el intervalo de tiempo necesario para cerrar el reproductor de vídeo y subirte los calzoncillos cuando tu madre grita:'¡Oh, Dios mío!, ¿¡qué estás haciendo!?'" (Célebre frase geek)